Los orígenes de la concesión que en la actualidad explota ALCOTAN, están ligados a la figura de D. Manuel Menéndez, quien el 1 de Julio de 1927 inauguraría el servicio de viajeros entre Pola de Laviana y Oviedo.

Lo que tuvo su culminación con la inauguración de este servicio, se había iniciado varios años antes, pues la empresa había nacido en Gijón a principios del siglo pasado. Quien años más tarde crearía las bases que dieron origen a la empresa El Carbonero S.A. había nacido en Gijón en 1887, en el seno de una familia labradora radicada en la parroquia de Deva, enclavada en las posesiones del Marqués de Revillagigedo.

Su primer negocio, un pequeño almacén de carbón con ventas al detalle y domicilio es su específica actividad comercial, de ahí el primer nombre de la empresa El Carbonero. Así con la venta del negocio del carbón, adquiere dos carruajes, una berlina y un landó, y se dedica al transporte de viajeros con tracción animal, principalmente en el centro de Gijón; y como novedad, inicia un servicio regular (o casi regular) entre la villa gijonesa y el puerto de la Coruña, destacado punto de emigración a América.

Los tiempos corren y, tras el final de la 1ª Guerra Mundial, se empiezan a conocer en España los nuevos métodos de transporte empleados en Europa. Corren los primeros años 20 y el sentido vanguardista de su fundador le aconseja invertir en procesos técnicos de su propio negocio: cambia los carruajes y los caballos por dos automóviles de turismo para dedicarlos al servicio público.

El primer Omnibus

La adquisición del primer ómnibus, se dedica tanto al servicio local como regional (acercamiento a mercados como el de Villaviciosa, por ejemplo), amén de las excursiones. Corren por aquel entonces los últimos años del primer cuarto de siglo (1924-25) y, pese a existir una reglamentación del transporte aprobada por la Real Ordenanza del año 1924, lo cierto es que estas normas apenas si se cumplían; esto supuso la proliferación de pequeñas empresas familiares de transporte -como la que nos ocupa-, que hacían caótica la situación. Piénsese, por ejemplo, lo que suponía el hecho de que de un mismo lugar pariera una línea de viajeros con una determinada ruta y unos metros más abajo (y no es exagerado, ocurría de hecho) partiera otra línea con ruta coincidente y destino similar, suponiendo que el precio del billete fuera también aproximado.

Esta situación forzó la decisión del Gobierno Civil de la provincia de aplicar celosamente el Reglamento del Transporte de 1924, con lo que, a partir de entonces, contaba, más que la buena voluntad, la capacidad de acción y los «buenos oficios» cara la consecución de estas concesiones que a partir de ahora se explotarían en exclusiva. Fue el primer choque serio con que abría de toparse D. Manuel en su larga carrera, hasta entonces «sin obstáculos». Se trataba, en definitiva, de ser oportuno, y de solicitar a tiempo la línea que se estaba haciendo, pudo haberla conseguido en exclusiva, pues concurrían razones tan poderosas a su favor como la de ser uno de los más antiguos en realizar este servicio (esto en aquella época era lo que más se valoraba). Sea como fuere, El Carbonero perdió este servicio y prefirió dedicarse a otras actividades que le pudieran resultar más rentables...

Representación para Asturias de la NAG

En efecto, por aquel entonces el fundador de la empresa no le interesaba demasiado la explotación de una línea concreta porque había conseguido la representación para Asturias de la fábrica de automóviles N.A.G., más tarde absorbida por la MERCEDES-BENZ. Tal representación en exclusiva para nuestra región era realmente importante y una gran oportunidad -no olvidemos que eran los años del «boom» del automóvil.

La firma alemana estipulaba en su contrato de representación que era D. Manuel el garante absoluto de todas las operaciones de venta -con pago diferido mediante letras aceptadas-, lo que hacía tambalearse la precaria base sobre la que se asentaba su nuevo negocio. Efectivamente, la impericia de D. Manuel, pudo más que su sentido innato de la economía: la acumulación de letras impagadas obligó a la representación general para España de la N.A.G., a la ejecución de los efectos protestados, y, como consecuencia, al embargo de todos los bienes del garante -embargo que también afectó al edificio construido en Gijón a tal efecto-; tan sólo se salvó de la «quema» un omnibús N.A.G. y un autocar descapotable marca Chevrolet, y, cómo no, la posibilidad de volver a empezar.

Nuevo Socio

En esta nueva etapa que comienza tras la quiebra de la representación, se asocia con un viejo amigo transportista de Noreña, Faustino Arrojo, fundador más tarde de la Empresa Arrojo. (Comprada en los años 90 por el Grupo ALSA)

Pero resulta ser ésta una empresa muy original, pues no hay integración ni económica ni administrativa, limitándose el acuerdo a un mero concierto, de carácter casi verbal, en virtud del cual cada uno explotaría, su respectivo material y en días alternos, el itinerario entre Oviedo y Avilés. Pero nuevamente, el hecho de realizar un servicio de manera anárquica, sin solicitar la oportuna concesión administrativa, obliga a la disolución de la sociedad, al ser adjudicada la línea a un tercero, amigo de ambos, D. José Rodríguez, un madrileño afincado en Oviedo que había sido uno de los primeros carroceros de automóviles.

Todos estos tropiezos no pasan en balde y hace reflexionar a D. Manuel, de lo indispensable que resulta obtener la correspondiente licencia para poder realizar un servicio de manera estable y segura.

La Primera Licencia

Espoleando ahora por la necesidad apremiante de sobrevivir en un negocio cada vez menos sujeto al voluntarismo y a la aventura, solicita y se le concede, la autorización clase B (mientras se tramita la concesión definitiva -para realizar servicios regulares entre Pola de Laviana y Oviedo, era el 1 de julio de 1927 y se inauguraba así lo que años más tarde sería El Carbonero, S.A. (1927-1980) y posteriormente ALCOTAN (Creada en 1980).

Nacimiento y evolución de la empresa El Carbonero

Esta segunda etapa es la de más larga duración, pues no olvidemos abarca desde los primeros años, durante los cuales su funcionamiento restringía a un «pleno empleo» familiar, hasta la definitiva venta, en Abril de 1980, ya con la categoría jurídica de Sociedad Anónima a sus empleados.

Es la década de los sesenta, cuando, tras el proceso de recuperación, la empresa conoce momento de gran auge: son los años del «boom» de El Carbonero S.A. Por aquellas fechas, se termina de construir el soberbio edificio de 42 viviendas con Estación de Autobuses, un lujo para la ciudad de Oviedo en aquellos años, se registra un notorio aumento de viajeros, que tenía su origen, fundamentalmente, en la promoción de la parte alta del Nalón como zona de baños -circunstancia ésta que originaría, a su vez, el aumento de la frecuencia de los viajes, que pasan de ser cada hora a ser cada media hora; explosión en cadena que origina también un aumento desorbitado de la plantilla, llegando a tener 142 obreros (cifra récord no superada ni alcanzada en toda la historia de El Carbonero S.A., ni en la más reciente de ALCOTAN, con un volumen de negocio bastante superior).

De esta época se recuerdan los coches repletos de viajeros de la zona baja del Nalón (Langreo, principalmente) a la zona de El Condado y la Chalana.

Tal arrogancia económica no podía mantenerse por mucho tiempo, pues la misma había traído como consecuencia el que -al igual que en sus orígenes- las tarifas de viajeros permanecieran durante algún tiempo (más del habitual) sin modificar, con lo cual la empresa se estaba descapitalizando progresivamente. Todo ello, unido a otra serie de circunstancias económicas y financieras negativas, es a partir del ejercicio económico de 1972 cuando la empresa registra su primer déficit presupuestario y que seguiría arrastrando hasta 1980.

Después de casi una década entera inmersos en una profunda crisis económica, los empleados deciden comprar la empresa y de esta forma nace ALCOTAN. se constituye en Pola de Laviana (Asturias) el día 4 de Junio de 1980 como Cooperativa de Trabajo Asociado por un total de 96 socios, todos ellos empleados de la empresa anterior EL CARBONERO S.A.

El proceso de constitución de la Cooperativa fue largo en el tiempo y duro en las negociaciones mantenidas con la anterior empresa, debido a los problemas económicos por los que venia atravesando la anterior empresa en la que venían prestando su trabajo los actuales socios de ALCOTAN, S.C.L.

Esta circunstancia se vio posibilitada por lograr ALCOTAN la transferencia de la Concesión Administrativa del Servicio de Transporte Publico Regular y Permanente de Viajeros por carretera de Uso General, entre La Foz-Laviana y Oviedo, con hijuelas en todo el Valle del Nalón y Prolongación a Puebla de Lillo y Riaño, en León.

A pesar de todo ello, los inicios de la Cooperativa fueron muy duros, motivado ello por la falta de inversión en material móvil (Autocares) que había desarrollado la anterior empresa, con lo que la herencia recibida por ALCOTAN fue la de un parque móvil de autocares con una edad media muy superior a la necesaria para poder prestar un servicio de transporte competitivo, máxime en un mercado tan agresivo como el del transporte.

A ello, se debe de añadir las dificultades financieras para obtener créditos que permitieran mejorar la flota de Autocares y el cansancio de los socios-trabajadores después de más de 4 años sin haber experimentado ningún tipo de subida salarial en la anterior empresa y con deudas de salarios por importe de más de 30 millones de las viajas pesetas, que fueron descontados en la operación de compra de la empresa

Sin embargo, y gracias al enorme esfuerzo de los socios y nuevos trabajadores todos estos hechos se fueron superando y ello ha contribuido a que ALCOTAN. sea en la actualidad la segunda empresa en movimiento de viajeros y numero de vehículos del Principado de Asturias, en nuestra actividad principal, la del transporte de viajeros por carretera.

Entre los años 80 y 90 ALCOTAN ha consolidado un grupo-empresarial que desde la empresa matriz ALCOTAN: Línea Regular de Viajeros; se han ido desarrollando las siguientes sociedades anónimas: ASTURBUS: Línea Regular de Viajeros. TRANSNALON: Servicios Discrecionales de Viajeros. ICARO TOURS: Agencias de Viajes. TRASLAVIESCA: Actividades Hoteleras y de Restauración. EUROTRANS: Servicios Internacionales de Viajeros. Sevilla-Lagos (Portugal) CETRALAN: Talleres, Estación de Servicios, Transporte de Mercancías Peligrosas, Transporte de Mercancías Nacionales e Internacionales. BUSUNIVERSIDAD: Sociedad compuesta por 8 empresas asturianas cuyo objetivo social es el transporte universitario de Asturias. CONSORCIO DE TRANSPORTE DEL VALLE DEL NALON: Transportes Urbanos. Consorciados entre Autobuses de Langreo y ALCOTAN.